Consejos Para que Mantengas tu Alfombra

Martes, 16 Septiembre   

Una alfombra constituye mucho más que un artículo decorativo. Es un abrigo para los pies al levantarse de la cama en invierno, a veces se convierte en la pista en la que los chicos dan sus primeros pasos o bien pueden atribuírsele innumerables connotaciones de cualquier otra índole.

Pero, sea como fuere, es una parte casi indispensable en una casa, y por lo tanto, el cuidado de las alfombras es algo que no se debe pasar por alto. Aquí brindamos algunos consejos para mantenerlas siempre impecables.

A diferencia de lo que sostiene la opinión popular, los peores enemigos de su alfombra no son las manchas accidentales, el peso de los muebles, la luz del sol, el tiempo de uso o los animales domésticos.

Las alfombras están hechas de manojos de hebras torcidas que forman mechones separados de fibra o lana. Estos mechones pueden atrapar las partículas sueltas de suciedad, además de las que se adhieren por sí mismas a la fibra o lana. Mediante el simple acto de caminar diariamente sobre su alfombra estas partículas de polvo literalmente se incrustan en las fibras o lana.

Con el transcurso del tiempo, esta continua acción moledora hace que las hebras de los mechones se desgasten, se deshilachen y se corten. Lo que es más, cuando el mechón se deforma de este modo es más susceptible de atrapar aún más suciedad, especialmente la que ingresamos en los zapatos, acelerando el proceso hasta que la alfombra queda apelmazada y sucia. Cuando se llega a este punto, la limpieza normal no le devolverá su estado original.

Obviamente, Ud. no puede evitar el tránsito sobre su alfombra, entonces, ¿Cómo puede protegerla?

La solución podría parecer fácil: Si lo que destruye y decolora su alfombra es la suciedad incrustada, todo lo que necesita hacer es aspirar la mugre y los mechones quedarán como nuevos. ¿Correcto?… Desafortunadamente, no es tan simple. La elección de una aspiradora equivocada puede realmente acelerar la destrucción que se supone debe prevenir.

Para remover la suciedad sin dañar las fibras de la alfombra se debe, en primer lugar, utilizar una aspiradora con gran potencia de aire (succión) con cepillo batidor giratorio y de cerdas suaves y flexibles que no causen daño. Se debe aspirar hasta que no queden restos de polvo o suciedad. Con esto ya habremos hecho gran parte del trabajo.

El segundo paso, es el lavado. Para ello debemos tener especial cuidado, puesto que si no se ha aspirado correctamente será muy difícil obtener un buen resultado. Para completar la limpieza que periódicamente necesita su alfombra, le aconsejamos utilizar el método de lavado circular con espuma seca que no moja la base de la alfombra. Este método es ideal para el mantenimiento y para prevenir el deterioro.