Técnicas de tejido
Martes, 16 Septiembre 
Existen dos tipos de alfombras: las de tapicería, lisas o tejidas, y las de nudo. Las primeras, como los kilim, están formadas simplemente por unos hilos verticales (urdimbre) y unos hilos horizontales (trama). El dibujo se crea tejiendo las hebras horizontales de colores de acuerdo con el diseño. Esta técnica se adapta más al tipo de dibujo geométrico que al curvilíneo. Las alfombras lisas pueden convertirse en brocados (introduciendo hebras horizontales o verticales de oro o plata) o adornarse con bordado de aguja.
Las alfombras de nudo constan de un tejido base de hilos verticales (urdimbre) que forma la trama de un telar. El nudo se crea envolviendo o anudando hebras cortas alrededor de los hilos de la urdimbre. Cuando se acaba de anudar una fila, se pasa encima un hilo horizontal a lo ancho del tejido y se aplasta firmemente la parte tejida con un peine. Antes de sacar la alfombra del telar se corta el pelo para igualar la superficie.
El nudo es muy importante en una alfombra porque, además de formar los dibujos con que se adornan, del número de ellos por centímetro cuadrado y de su longitud, grosor y la calidad de sus extremos, dependen el valor de la alfombra y también su duración.
